¿Cómo hacer conserva de tomate frito en casa?

Si sabes como hacer conservas en casa puedes tener en tu despensa los alimentos más ricos listos para ser consumidos y sin ningún tipo de colorantes, conservantes o saborizantes artificiales. Pero si además tienes huerta o familia que todavía cultiva su trocito de campo entonces hacer conservas debería de ser algo obligatorio para poder aprovechar las riquezas de la huerta todo el año.

El tomate frito es una de esas cosas que gusta prácticamente a todo el mundo, ya sea para acompañar a unos huevos con arroz o a un plato de pasta o para fondo de algún guiso en invierno. Cocinar tomate frito y conservarlo para cuando queramos usarlo es muy sencillo. Te voy a dar una receta que además no necesita azúcar porque no queda ácida.

Vas a necesitar: tomates, aceite de oliva, un poco de sal una sartén, una cazuela, botes para conserva con tapa previamente hervidos y secos, un pasapurés y una olla onda.

Lava los tomates y corta la parte del tallo. No tienes que pelarlo ya que al pasarlo por el pasapurés la piel quedará ahí y te ahorras un paso que suele llevar mucho tiempo y que resulta poco agradable. En la cazuela pon un chorro de aceite de oliva y cuando esté caliente añade los tomates en gajos y la sal. Revuelve mientras se van friendo y se deshacen.

Una vez que el tomate está listo se pasa por el pasapurés para quitarle la piel, las semillas y cualquier trozo de pulpa que no se haya deshecho por completo. Este tomate queda gordito, pero si quieres que quede muy fino puedes pasar una batidora o incluso puedes tamizarlo para que quede exactamente como el comprado.

Pon la salsa de tomate caliente en los botes para conservarla y ciérralos. El calor de la salsa ya hará el vacío en los botes. A continuación ponlos en la olla profunda, cúbrelos de agua y deja que hiervan sobre media hora.

Se recomienda que al sacarlos de la olla se coloquen boca abajo mientras secan, de este modo si vemos que alguno pierde tomate lo separamos para consumir inmediatamente, ya que es una señal de que no se ha cerrado bien al vacío y se va a estropear en muy pocos días.

También se puede hacer salsa de tomate con orégano o con cebolla, por poner algunos ejemplos.