La revista Nature cierra el Año de la Astronomía con la publicación de un planeta fuera del Sistema Solar, de un tamaño similar a la Tierra, con atmósfera, superficie rocosa y con hielo de agua. Gj1214b podría ser la futura colonia extrasolar de los humanos, o al menos muchas papeletas para ello.
Este planeta ha sido localizado gracias a ocho pequeños telescopios y al instrumento ARPS del Observatorio Meridional Europeo. El planeta se situa a 40 años luz de nuestro Sol y orbita en torno a una estrella enana roja cinco veces mas pequeña que la nuestra. Según los expertos nuestras señales de TV emitidas ya han llegado a este planeta, esto puede darnos una idea de lo cerca que esta de nosotros.
Su masa es 6,5 mayor que la Tierra y se situa como el segundo mundo más pequeño que los astrónomos han descubierto. CoRoT7b fue un planeta también rocoso, pero mucho más caliente que éste, que se localizó este año.
Zachory Berta, un estudiante del Centro de Astrofísica Smithsonian de Harvard, fue el primero en detectar la ’supertierra’. “A pesar de su elevada temperatura parece ser un mundo de agua y el más parecido a la Tierra de los exoplanetas que se conocen”, asegura.
Se estima que su atmósfera es demasiado densa, de unos 200 kilómetros (casi el doble que la nuestra).Los astrónomos creen que el nuevo planeta extrasolar está compuesto en sus tres cuartas partes de agua helada en su interior, y que el resto es silicio y hierro. Su siguiente paso es tratar de caracterizar su atmósfera, para lo cual esperan contar con el telescopio Hubble de la NASA, que ya realiza observaciones a esa distancia.
El GJ1214b fue localizado dentro del llamado Proyecto MEarth, formado por ocho telescopios de sólo 40 centímetros de diámetro. El método consiste en buscar cambios en el brillo en las estrellas que indiquen que un planeta está pasando frente a ella, es decir, un tránsito. En esta tarea se encuentra trabajando, desde la órbita, el telescopio Kepler, su posición fuera de la atmósfera le dota de una precisión mucho mayor que la que se consigue en Tierra.
Por último, los astrónomos necesitaron el espectógrafo ARPS instalado en el observatorio de La Silla (Chile) para determinar el tamaño y masa del nuevo planeta extrasolar.




